sábado, diciembre 20, 2003

Las cinco del Sabado!

La idea de hoy es continuar esa vaina como a uno se le de la real gana.

1) Érase una vez un pequeño caballito de cristal...
que era montado por un pequeno nino de Jade, cuyo padre, el senor de toda Agata, vivia infelizmente en su casa de Lapislazuli. El hombre se habia casado con una mujer de menor clase que el, que era de Opalo. Entonces su esposa de Vidrio no resistio el nacimiento del hermoso nino de cabellos de Rayos de Sol, y fallecio sobre su lecho de Zafiro.

2) La (le) puso sobre la cama y muy lentamente...
se inclino sobre ella, sosteniendo en su mano el punal que ella misma le habia dado en su cumpleanos. Estando desnuda y con los ojos vendados, sintio el correr de la sangre sobre sus muslos, y respiro tranquila por primera vez desde hace 12 horas, cuando se conocieron en la estacion del Metro.

3) No me lo podía creer, aquel helado de chocolate...
representaba el incorformismo de la escritora con respecto a la falta de conciencia de los chimpances. En ese momento me di cuenta que lo unico que tenia que hacer para obtener su amor era extender mi mano hacia su hermoso ombligo.

4) La mirada de aquella nina...
fue suficiente para desatar el intrincado nudo Gordiano que constituia su vida. Con la simplicidad y la violencia del golpe de espada, la nina se apodero del alma del humano. Y ella lo sabia. Y le gustaba.

5) Si por lo menos alguien quisiera escucharme...
-Dijo el meranista frustrado. Momento, me estoy repitiendo.

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