Goudse Leeuw
Javier entro al Goudse Leeuw fumando un Camel que habia comprado a una linda meisje a cambio de una sonrisa, y se sento en la barra mirando de soslayo a los demas heridos por la noche. Tras sentarse y pedir la magica copa de Duvel, miro hacia su lado derecho mientras en su cabeza sonaba lo que siempre decia a sus amigos cuando bebia lentamente la espesa y turbia cerveza belga "Vale menos que dos Heinies y embriaga mas, te llena la barriga del alma!".Odiaba ponerse filosofico cuando bebia, por lo cual miraba con desprecio a los estudiantes con pose intelectual que con dos tragos encima se sentian con derecho a cagarse sobre el mundo, de igual manera como lo haria un pollito recien nacido. Por eso busco afanosamente cualquier rostro conocido para hablar idioteces y no sentirse uno mas, uno peor, uno que busca hacia adentro y reniega de la mierda que halla, uno que le compra suenho a la madrugada con una copa barata.
Se sorprendio cuando su mirada se fijo en los ojos grises e indolentes de una joven de pelo alborotado, que hacia ondas enmarcando un rostro blanco y una boca un poco hacia abajo, justo debajo de un lunar perfectamente situado en la mitad de su rostro. Decidio cerrar un poco los ojos, y cuando los abrio, se concentro en la turbulencia de su copa y renego de su estupidez al infatuarse por una mujer que no habia visto en su vida, y que sin embargo era la misma con la cual tantas veces se habia acostado y tantas veces lo habia dejado aterido de frio, liando un cigarrillo para espantar el olor a invierno, el olor a muchos inviernos.

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